Noviciado

16.  El Noviciado es el comienzo de la vida en el Instituto. Tiene como finalidad, que las Novicias descubran la naturaleza y exigencias de la vida consagrada según el carisma de la Congregación; se formen para la convivencia fraterna; aprendan a vivir en intima unión con Dios de donde ha de emanar toda acción apostólica; y el Instituto pueda verificar su vocación e idoneidad. La erección, traslado y supresión de la casa de Noviciado, corresponde a la Superiora General con el voto deliberativo de su Consejo y con decreto escrito.

17. En un ambiente de reflexión y recogimiento que debe proporcionar el Noviciado, las Novicias se dedicarán a la oración y a la abnegación de sí mismas para llegar a una mayor perfección; deberán practicar las virtudes humanas y cristianas; estudiarán y meditarán las Sagradas Escrituras; se prepararán para la celebración del culto de Dios en la Sagrada Liturgia; se formarán para llevar una vida consagrada a Dios y a los hombres en Cristo por medio de los consejos evangélicos; conocerán el espíritu, finalidad, disciplina, historia y vida de la Congregación; y tendrán un gran amor a la Iglesia y a los sagrados Pastores.