Historia

Capitulo primero
del fin y de los patronos de la congregación

1. Esta Congregación de Religiosas de derecho pontificio, fundada el 25 de Marzo de 1946 en la ciudad de Popayán, Colombia, por la Madre Elisa Jaramillo de Ramos, se denomina:”SIERVAS DE LA MADRE DE DIOS”.

2. El fin de la Congregación es la Glori8a de Dios, la santificación de los miembros y la salvación de los hombres por medio de la fiel observancia de los votos públicos de obediencia, castidad y pobreza, y de estas constituciones.

3. Consagradas al servicio de la Iglesia, por los consejos evangélicos, que las unen íntimamente a Ella y a su Misterio, mediante la práctica del supremo mandamiento de la caridad, las Siervas de la Madre de Dios se proponen fomentar por todos los medios posibles la devoción a la Virgen María, trabajar con la infancia necesitada y seguir en todo las directrices de la Iglesia.

4. Téngase presente que si bien las “obras apostólicas y benéficas de la Congregación” pertenecen a la naturaleza misma de la vida religiosa, ellas no son su finalidad principal; sin embargo, por medio de ellas, las Siervas de la Madre de Dios contribuyen a que la Iglesia muestre mejor cada día ante fieles e infieles a Cristo. Por tanto, las Siervas de la Madre de Dios deben juntar la contemplación que las une a Él en mente y corazón, con el amor apostólico que las impulsa a asociarse a la obra de la redención y a extender el Reino de Dios.

5. Sin autorización de la Santa Sede, no se puede cambiar la finalidad apostólica de la Congregación. No supone cambio en el apostolado, el hecho de que, en determinadas circunstancias, se hayan de emplear algunas Hermanas en otras obras, cuando lo disponga así la Superiora General con el voto deliberativo de su Consejo, o para ello sean requeridas por la Jerarquía.

6. Las Siervas de la Madre de Dios, como su nombre lo indica, dedicará su vida a promover por todos los medios posibles, la devoción a la Santísima Virgen, y llevará una vida mariana intensa especialmente en la vida de sacrificio y en la humildad más profunda, teniendo en la memoria, en el corazón y en los labios la humilde frase de esta celestial Señora: “He aquí la esclava del Señor”.

7. Como patrona principal y para trabajar por su gloria, tendrá la Congregación a la Santísima Virgen bajo el titulo de Madre de Dios y como compatronos a San José, esposo y protector insigne de la Madre de Dios y abogado de la vida interior; a San Miguel Arcángel con los Ángeles Custodios del Niño pobre; a San Antonio María Claret por su devoción intensa a la Virgen María y su labor catequística; a San Francisco de Sales, tipo de bondad y dulzura; a Santa Teresa de Jesús y a Santa Catalina de Siena, modelo de amor a Jesucristo y de celo por las almas.

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